Si hay una prenda que genere polémica dentro del mundo de la moda esta es, sin duda, los calcetines. Y es que mientras algunos alegan que los calcetines tan sólo están permitidos a la hora de hacer deporte, otros los lucen con orgullo e, incluso, los combinan con sandalias y otro tipo de calzado abierto. Y es que si bien hace poco tiempo lo que se llevaba eran los calcetines bajos, aquellos que al no sobrepasar la altura del zapato podían pasar desapercibidos, en la actualidad es todo lo contrario.
Esta nueva colección de Wolford presenta cuatro modelos diferentes de calcetines altos a los que no les falta ningún detalle. La prenda sigue manteniendo su silueta clásica, pero la firma de lencería consigue darle su propio toque personal a base de tachuelas, lazos y encaje que los convierte en prendas únicas. En esta línea, Wolford ha jugado con los contrastes en lo que a la paleta de colores se refiere. Y es que dos de los modelos se presentan en color blanco, uno más sencillo con tan sólo dos rayas de color salmón en la parte del tobillo y otro un poco más arriesgado en el que las líneas horizontales cubren de arriba a abajo la prenda.
LOS CALCETINES YA NO SE ESCONDEN
Los otros dos modelos, por el contrario, tienen al negro como protagonista. En esta ocasión también se enfrenta la sencillez del diseño liso con detalle de tachuelas plateadas en el tobillo frente a las transparencias del modelo más elegante de la colección. Estas trasparencias, que recubren completamente el calcetín, se combinan con la cinta que remata la prenda en la parte superior y que se anuda a lo largo de la parte baja de la pierna como si de una zapatilla de bailarina se tratase. Esto es un ejemplo de que los calcetines han dejado de ser una prenda para esconder que tiene como único objetivo aportar comodidad, y es que las firmas están empezando a diseñar verdaderas obras de arte que piden a gritos un zapato que esté a su altura.