Carolina Herrera comenzó a participar en desfiles en el año 1981, en Manhattan, cuando presentó una de sus primeras colecciones. Desde entonces ha sabido ganarse el corazón de todo el mundo con una línea elegante y sofisticada, dando una lección de estilo cada vez que se sube a una pasarela.
Para la Semana de la Moda de Nueva York ha presentado una propuesta distinguida, sin salirse de la línea que caracteriza su firma. El escenario escogido para ello, el Frick Museum de la Gran Manzana, estuvo acorde con el vestuario de la colección.
La primavera/verano 2017 de Carolina Herrera
El próximo año todas las prendas que se presentaron en tal evento llenarán las tiendas de la firma. Así, se podrán encontrar vestidos, faldas, pantalones y camisas de numerosos tonos, entre los que destacan el blanco, el negro, el estampado floral y los tonos metalizados.
La falda asimétrica larga es la gran protagonista de la colección. La firma sigue apostando fuerte por los cortes clásicos, olvidándose de las faldas y vestidos mini. Predominan, además, los cuadros vichí, gabardinas, formas geométricas, monos y un sinfín de prendas para acudir a grandes eventos con looks delicados.
El denim, uno de los tejidos de referencia de las últimas temporadas, decora muchas de las piezas de la colección. Los vestidos, de todo tipo de escote, y las prendas con volúmenes completan la línea de ropa.
Como complementos, la marca se baja de los tacones y escoge el zapato plano tanto para el día a día como para ocasiones más especiales. Los lazos y los collares adornan los outfits que llenaron una de las pasarelas más armoniosas que nos deja la Semana de la Moda en Nueva York.